La Ginger tiene un detalle que la define: el respaldo curvo se abre en la parte posterior en costillas de cuero que combinan con el tapizado del asiento y el interior del respaldo. No es ornamento — es estructura y estética al mismo tiempo. Las patas de madera anclan el conjunto y le dan calidez a una silla que, de otro modo, podría quedarse fría. Para comedores que buscan una pieza con carácter sin sacrificar comodidad.
Materiales y construcción
Personalización
Información de compra
¿Querés más información o consultar disponibilidad? [Consultanos por WhatsApp]
